La monja francesa Lucile Randon, conocida por sus allegados como Hermana André y considerada como la persona más longeva viva de toda Europa, se recuperó del coronavirus a tan solo dos días de 117 años, reportó la prensa local.
La religiosa, oriunda de Alés, nació el 11 de febrero de 1904 y contó que dio positivo para la covid-19 el pasado 16 de enero. Al recibir los resultados, se aisló para cumplir una cuarentena estricta en su habitación de la residencia para personas de la tercera edad en Saint Catherine Labourñe, ubicada en la ciudad de Toulon, al sur del país.
La ONU informó que solo 14 países no registran muertes ni contagios por coronavirus“Ni siquiera me di cuenta de que estaba infectada”, aseguró Randon en declaraciones al matutino local Var Martin. Por fortuna, solo atravesó la enfermedad un par de semanas y ya recibió el alta médica.
El portavoz de la residencia, David Tavella, señaló que la Hermana André se sentía tranquila y que no le temía al virus, aunque sí le inquietaba la salud de sus compañeros.
“También le preocupaba si sus horarios de acostarse o de comer iban a cambiar por estar infectada”, añadió el vocero.
Randon es la segunda persona viva verificada más longeva de todo el mundo, antes se encuentra la japonesa Kane Tanaka, de 118 años.